Sobre los dualismos.
Ayer, cuando regresaba a casa del trabajo, me crucé en la carretera con un chucho de no más de dos meses. No le atropellé porque la suerte y las nuevas pastillas de freno no quisieron, ya que el bicho al verme llegar sólo supo acurrucarse y gemir. Después, una vez hube detenido mi coche a tres centímetros de su cuerpo salió corriendo torpemente a la cuneta.
Ni que decir que, mientras encendía las luces de emergencia y ponía el freno de mano, maldije a los hados por ofrecerme tal encuentro, pues un perro asustadizo y callejero es lo último que yo necesito para seguir achicando agua de este bote agujereado en el que se ha convertido mi presente. Pero poco importa, pues ante ciertas situaciones siempre gana el corazón, y lo hace con tanta ventaja que la razón ni se molesta en enfundarse los guantes de boxeo; ya sabemos los tres que no hay nada que hacer, ni pensar, ni decir, actuaremos como los hijos de Disney que somos, a pesar de que ello nos cause molestias, preocupaciones o faena.
Mas tuve suerte esta vez, pues justo cuando cerraba la puerta del auto vi como el can, convencido, tomaba el camino hacia una enorme Masía. No me lo pensé más, decidí creer que aquel era su hogar y él una nueva mascota que simplemente había salido a jugar, así que utilizando esta media verdad opté por engañar, otra vez, a ese músculo llorón y caprichoso para que no continuase pidiendo imposibles. Una vez hube retomado la carretera y con la conciencia sino tranquila al menos sin palabras, llegué a la conclusión de que el corazón acababa de perder la batalla vendiéndose de la forma más vil, es decir, permitiendo la mentira como argumento, adquiriendo el papel de víctima o de tonto para no cargar ni con la responsabilidad ni con los remordimientos.
Me pregunté cuántas veces a lo largo de mi vida había actuado así, y tristemente hube de reconocer que muchas más de las que quisiera. Al parecer tengo un corazón débil y estúpido, y una razón elegante y traicionera que sabe como salirse con la suya sin ensuciarse las manos. Pero eso no fue quizás lo más lastimero de todo, sino que incapaz de decirme al espejo que me entrego a la primera, soy capaz incluso de inventarme un dualismo que de alguna forma continúa convirtiéndome simplemente en el campo de sus batallas, todo por no reconocer que soy yo, YO, el capitán y el grumete, el criminal y la víctima, el que ordena y obedece, el culpable y el responsable... El inventor y el constructor de ese corazón y esa razón que utilizo tanto para justificar los actos más viles como para glorificar los más hermosos.
Qué cobardía más religiosa la mía. En fin.
Ni que decir que, mientras encendía las luces de emergencia y ponía el freno de mano, maldije a los hados por ofrecerme tal encuentro, pues un perro asustadizo y callejero es lo último que yo necesito para seguir achicando agua de este bote agujereado en el que se ha convertido mi presente. Pero poco importa, pues ante ciertas situaciones siempre gana el corazón, y lo hace con tanta ventaja que la razón ni se molesta en enfundarse los guantes de boxeo; ya sabemos los tres que no hay nada que hacer, ni pensar, ni decir, actuaremos como los hijos de Disney que somos, a pesar de que ello nos cause molestias, preocupaciones o faena.
Mas tuve suerte esta vez, pues justo cuando cerraba la puerta del auto vi como el can, convencido, tomaba el camino hacia una enorme Masía. No me lo pensé más, decidí creer que aquel era su hogar y él una nueva mascota que simplemente había salido a jugar, así que utilizando esta media verdad opté por engañar, otra vez, a ese músculo llorón y caprichoso para que no continuase pidiendo imposibles. Una vez hube retomado la carretera y con la conciencia sino tranquila al menos sin palabras, llegué a la conclusión de que el corazón acababa de perder la batalla vendiéndose de la forma más vil, es decir, permitiendo la mentira como argumento, adquiriendo el papel de víctima o de tonto para no cargar ni con la responsabilidad ni con los remordimientos.
Me pregunté cuántas veces a lo largo de mi vida había actuado así, y tristemente hube de reconocer que muchas más de las que quisiera. Al parecer tengo un corazón débil y estúpido, y una razón elegante y traicionera que sabe como salirse con la suya sin ensuciarse las manos. Pero eso no fue quizás lo más lastimero de todo, sino que incapaz de decirme al espejo que me entrego a la primera, soy capaz incluso de inventarme un dualismo que de alguna forma continúa convirtiéndome simplemente en el campo de sus batallas, todo por no reconocer que soy yo, YO, el capitán y el grumete, el criminal y la víctima, el que ordena y obedece, el culpable y el responsable... El inventor y el constructor de ese corazón y esa razón que utilizo tanto para justificar los actos más viles como para glorificar los más hermosos.
Qué cobardía más religiosa la mía. En fin.







37 Comments:
Pero a ver, si admites la mentira como argumento ya no la estás admitiendo. Tu historia me ha recordado al siguiente video (cuando lo hayas visto intenta darle una razón lógica)
http://es.youtube.com/watch?v=Qiy9Uo-naJM&feature=related
No es una mentira buscar una solución a un problema antes de tenerlo. Hay veces que uno debe actuar de manera fría. Ya comentas que no estás en tu mejor momento. ¿Crees que necesitas una nueva preocupación? Quizá la aparición del perro de la masía fue una señal para que abrieras los ojos y te miraras a ti mismo.
Que superes el bache.
Dicotómicamente hablando, la razón suele salir limpia e indemne, el corazón, no.
La razón, al revés del corazón, no es construida por vos... Pienso (y siento eso).
beso,
En algún momento de la vida nos surge esa doble personalidad, ese angelito a un lado y el diablillo al otro que se ve en los dibujos animados.
yo, algunas veces envidio esa falta de remordimientos y la tranquilidad en la que viven esos que siempre hacencaso al diablillo, pero en el fondo estoy satisfecho con mi compadreo, la mayoría de las veces con el angelito.
Salud.
Siempre la eterna batalla entre el corazón y la razón.
La razón, racional
El corazón irracional
Y la lucha es así hasta el fin de los días.
Buen post.
Un abrazo y que pases un buen día
Rampy.
Bienvenido al club... Y ánimo! Seguro que consigues llevar la barca a buen puerto, y además encontrar algún mapa del tesoro.
Besos duales.
Olwen / Marpessa
A esa cobardía Don Bito, se le llama "ser humano".
Besos
Uf, mi razón usa las mismas argucias; a veces la pongo en evidencia y otras, cobardemente, dejo que me gane con argumentos dudosos. Aunque en este caso la mía seguramente querría quedarse el perro XD. Un beso.
Sobrevivir querido amigo, sobrevivir, como el perro que gime para que no le caiga el cielo encima en forma de armatoste.
Yo creo que lo que tienes que sacar en claro es que por lo menos te planteas esta dualidad.El hecho de hacerlo implica que estás a 50 por ciento entre razón y corazón (que yo creo que es como deberíamso estar todos).Si en algún momento dejas de tener estas inquietudes será la señal de que te has vuelto completamente pragmático.
Contestación a tu pregunta de mi post:
La razón del cambio de monedas habría que pregunársela a Beth realmente, porque el relato es suyo y yo me limité a transcribirlo pero desde la óptica de él.
Yo en su momento lo entendí como (además de un acercamiento impúdico como muy bien usted afirma) un "guiño" a lo que él haría despues
Bueno, eso lo hacemos muchos, el autoengañarnos constantemente para sobrevivir, que menos...
Besicos
No lo pienses más... ese era su camino, esa era su casa.
Y que declaracíon tan lastimera y genuina.
Felicidades nada más por ello, porque el que no se haya puesto a pensar en lo mismoque tu pensaste al leer tu blog (tu al dejar al animal) es que no es honesto como lo has sido tu.
creo que es gracias a esa "dualidad" que aún hay posibilidades de cambiar todo lo que nos rodea
Cuando mi vaso de whisky esté medio lleno
cuando mi pecho me lata a ritmo de vals
y lleven cruces tatuadas los nazarenos
“el consumismo ilustrado vs Marx”
Recuérdame que despierte y te compre flores
cuando las señas me lleven a tu buzón
cuando en tu cama hagan “casting” malos actores
en la casita de putas de pin y pon
Entonces puede que vuelva
desde el desierto cruzando el miedo
las carreteras fantasma que dan al mar de la depresión
puede que el cura te suelte
sucios piropos, maldito credo
los sueños prefabricados son lo que son
(José Córdoba)
(Aguanta esa religión. O déjala en la próxima cuneta. Un beso)
la contradicción está instalada en la naturaleza, creo que lo poco que se puede hacer al respecto es admitirla, para que aparezca la pequeña luz de algo coherente.
Saliste a ver si el animalillo estaba solo e indefenso y llegaste a la conclusión de que no.
Fue el perro, dirigiéndose presto hacia la masía el que te hizo reaccionar así. Si en vez de eso se te hubiera acercado con aspecto desvalido otro gallo le hubiera cantado a tu razón.
Duerme tranquilo. Ese perrillo tiene casa.
Bito piénsalo, te salió redondo. Y encima no lo atropellaste.
Estabas de suerte ese día. Y el perro también.
Salud.
Después de un minucioso estudio, STULTIFER te otorga el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al sábado 27 de septiembre de 2008 en No sin mi cámara por los contenidos y matices. Visitanos y comenta con nosotros. Saludos cordiales.
Vamos, que nos ha gustado mucho y hemos querido acercarnos a tí.
Puedes colgar el Premio voluntariamente en tu blog.
Ya formas parte de la Orden del Stultifer de Oro.
Aunque creo que tienes razón, también creo que tu punto de vista (y el de algunos comentaristas) es erroneo:
La Razón es la que aglutina sensaciones y sentimientos para obtener una respuesta que se acerque a la verdad, mientras que el Corazón sólo ofrece argumentos tendenciosos en un eterno intento de corromper la independencia cerebral y llevarla al terreno del misticismo religioso (ya sea judeo-cristiano, Hijo-de-Disney XD o cualquier otra moralidad pre-frabricada)
Salud.
Creo que tuviste que elegir ante una situación nueva e imprevista, y lo hiciste en un lapso de tiempo breve. Después de valorar las alternativas posibles tomaste una. En esos momentos tienen relación tanto la razón como la emoción, es cuestión de segundos. Según mi criterio, tal vez te duele más ahora la opción elegida que en ese momento porque ahora está el factor tiempo que se mezcla con las emociones y el recuerdo de lo que viviste. A casi nadie le gusta ver sufrir a un ser vivo, y a ti se te nota que eres sensible, cuidadoso y empático.
Cuídate
Uy, céfiro, discreparé con Ud. Los puntos de vista son ... puntos de vista (ni correctos ni erróneos, (si es nos ponemos puntillosos), expresiones de opiniones (opinables).
Me parece que en un punto la razón es tan artificial y maleable como el corazón...
oiga señor, señor, hay tantas cosas que decir que no basta el tiempo ni el espacio...
me late su blog
Mantén el corazón, amigo, que es lo único valioso que nos queda...
Un saludo, Bit!
Nuestros actos "nobles" son bastante más escasos que los prácticos. Cuestionarse éstos últimos es un paso...
Santiago de Chile es una ciudad llena de perros abandonados (lo que habla muy mal de nosotros). Imagina la de veces que me he sentido así como tú, porque no puedo recoger a todos los "quiltros" que quisiera. Ahora, a mis pies, tengo cuatro testigos de las veces en que ha ganado el músculo llorón: Tristán, Xai, Candela y Padú...
(Entiendo perfectamente lo del tiempo, que no da tregua, por lo del mail... tranquilo. Ahora te enviaré otro... ya entenderás la razón).
Abrazo.-
Nos mentimos para calmar nuestra culpa, es el siempre "yo no quise hacerlo pero no pude evitarlo". Es la mentira que reconforta el alma en ese instante pero que tarde o temprano se hace losa en la memoria ¿Por qué lo hacemos? ¿Por qué seguimos autoengañándonos? Lo peor es que lo pensamos,lo creemos, lo criticamos y sabemos que lo volveremos a hacer...
Besitos ;)
Sobre todo, sobre todo, eres un cuenta cuentos, porque eso es lo que hacemos todos, querido, pero a ver quién es el guapo que lo narra con tanta soltura...
(Una condicional negativa no comienza con un "sino", sino con un "si no...", por cierto ;D )
... y mientras filosofeamos-is sobre algo tan inherente al ser humano, su dualidad, como lo es el aire que necesita para respirar, el perrillo muere atropellado por un conductor despistado a causa de el remordimiento de haberse tirado a su secretaria, estando su mujer convaleciente de su segundo parto. Que vida tan dura... cuántos problemas... Un beso
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Contradicciones al fin, cuan contradictorios somos.
Me siento así, ni blanca ni negra, tristemente me queda algún matiz, aunque no me gusta demasiado, no quisiera ser gris.
La otra opción me gusta más, no soy divina.
Besos, Bito.
Pienso que si no somos capaces de vernos al mismo tiempo como nosotros y nuestro autoretrato (a la vez que observadores externos) no somos capaces de cambiarnos... Más que dualismo inventado es, necesariamente, una forma de crecimiento...
Dualismo ? No , racionalización .
Te detuviste , está muy bien , hiciste lo correcto , nada para felicitar .
Y lo dejaste ir , te conformaste con lo que quisiste creer . Las posibilidades de que tu conjetura fuera verdadera , eran altas . Y , en realidad , tampoco te importaba tanto com para hacer el esfuerzo de comprobarlo .
Habrá que aceptarlo , no siempre coincide nuestro yo con nuestro yo ideal .
We are only human .También es verdad que más humanos somos cuando más inclinados nos sentimos a reflexionar sobre nosotros mismos .
Y el perrito ?
Salut .
pues mira, si todo lo que tienes que echarte en cara es lo del chucho, otros estamos peor. La próxima vez: a) esquívalo b) atropéllalo c)no salgas del coche y arranca de nuevo
Qué entrada más buena...
:|
Todos somos humanos y en eso consiste la cosa... en convertirnos en mejores humanos...
Todo muy claro pero ¿qué es un "chucho"????
Dualidad compartida por mucho, si no por todos...
Tratamos de acallar la conciencia que nos pincha donde más duele con la voz "sensata" y "convincente" de la ¿razón? Y en realidad simplemente enterramos en algún lugar la certeza de aquello que debimos hacer y no hicimos... Por suerte o por desgracia el viento sopla y de vez en cuando arrastra consigo la arena y deja de nuevo al descubierto aquello... quizás para intentar que la próxima vez no sea así... A veces lo consigue, otras no...
Un beso.
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