Monday, October 13, 2008

Sobre los concursantes

Ayer por la noche, aburrido frente al televisor, me dio por pensar en cómo había cambiado la actitud de los concursantes televisivos en los últimos años. Cómo estos han pasado de ser una representación del espectador medio que sufría o disfrutaba junto a ellos a convertirse en pequeñas estrellas de las ondas venidos a más.

Y es que, antes de que los realities llegarán a nuestra vida convirtiendo los concursos en una suerte de oposición para puestos de personajillos casposos, éstos no eran más que un divertimento y una forma a veces sencilla, a veces no tanto, de ganar regalos, viajes o dinero. Nunca fama. Así que los que se presentaban a jugar iban únicamente con el ánimo de la competición, y para ello se preparaban según las bases del programa. Lo terminaban con más o menos gloria, podían durar horas, semanas o meses, e incluso alguno quedaba grabado en nuestra memoria de por vida tras haber demostrado ser más sabio que ninguno, más rápido que cualquiera o más gracioso que nadie. Pero hasta ahí. No se hacía carrera de ello. No se cambiaba el status después de arrasar en "Si lo sé no vengo".

Gentes normales y humildes que por un breve espacio de tiempo se convertían en nuestra efigie venciendo por todos a la Banca, que siempre trataba de confundirlos (nos)

Pero los participantes actuales, sabedores de que los concursos son ahora una vía rápida para alcanzar la Fama, no llegan a ellos con la intención de ganar lo apostado, sino de saltar a la palestra para hacerse un hueco en el abarrotado mundo de los famosillos y así vivir del cuento. O de la mierda. Y como estos programas han dejenerado ahora hasta ser un medio que no un fin, aquel que logra un lugar en uno de ellos es ya un ganador en sí, por lo que el juego ha perdido todo el sentido. Lo importante, una vez dentro, es dar la nota.

Ya no se presentan como José Pérez de Vallecas, sino como "Pepeito Pe" de Madrid. Vienen con el ego subido por haber superado un casting, y pretenden que de primeras se les respete y se les rinda la pleitesía que cualquier famoso o artista merecen. No son ellos ya nuestra representación, sino nuestros ídolos. Bien lo dejan claro desde el primer momento. Por esa razón se les termina cogiendo asco con tanta facilidad que uno ansía que las cosas le vayan mal, que tropiecen, que pierdan, que les humillen o que salgan por la puerta de atrás. Que les devuelvan su condición de desconocidos, al fin y al cabo.

Y justamente eso fue lo que sentí yo cuando anoche, mientras miraba aburrido el televisor, presencié avergonzado como los participantes de cierto espacio de la Cuatro pisoteaban Rusia con un desprecio que jamás vi en Ana Gómez de Granada cuando correteaba sobre el tablero del juego de la Oca. Absolutamente convencidos de que lo único importante en aquel lugar es su paso por el mismo no dudan en insultar, humillar o despotricar contra los nativos del lugar, olvidando que son los mismos que les están dando alojamiento y comida sin pedir nada a cambio, únicamente con el deseo de ayudar, colaborar y sí, participar en el juego también, pero no en el de la fama, sino en el de la carrera. A punto estuve de escribir a los responsables del programa para pedirles que, por favor, cerrasen el chiringuito y expulsaran a aquella panda de canallas. Que les explicaran que no pueden tachar a los rusos de imbéciles, blandos o tercermundistas mientras que, ayudados por las cámaras, empujan las verjas de su casa exigiendo que les dejen pasar puesto que ellos son concursantes. CONCURSANTES, en mayúsculas. Pedirles que les amenazaran con dejarles realmente solos en aquel inhóspito lugar si volvían a casi agredir a aquel que les ofreció una mano en vez de dos. Seguro que otro gallo cantaría. A más de un puto gallito degollarían.

Así que, entre indignado y asqueado, no pude evitar recordar con cierta nostalgia la humildad de aquel tal Alberto que, demostrando en "Saber y Ganar" que sabía mucho más que una enciclopedia, apenas se ganó un merecido espacio en nuestra memoria. Algo que ni siquiera él habría podido imaginar. Y que ni siquiera habría pedido. No pude sino idealizar a aquellos hombres, mujeres o niños anónimos que iban a la tele a jugar atraídos sólo por los premios, no por las cámaras. Las putas cámaras.

Desde luego es una verdadera lástima que los concursos de telerrealidad, ese género de concurso con tanto potencial, no sólo haya degenerado hasta convertirse en una cantera de patanes con esencia de circo romano, sino que sus sucios tentáculos hayan ensuciado a casi todos los demás (pues sería injusto la categórica generalización) arrebatándoles su puro y simple entretenimiento para convertirlos en un escaparate de venta-reventa y, con un poco de suerte, compra de basura. Pura y maloliente basura.

En fin.

45 Comments:

Blogger ORACLE said...

dejese de tele y compre mi último libro.

3:16 PM  
Blogger pijomad said...

directamente no los veo ni hablo de ellos. es mi particular carta al director.

3:45 PM  
Blogger Bego said...

Si Lo Sé No Vengo (grande Jordi Hurtado!), El Precio Justo (grande Joaquín Prat), El Tiempo es Oro (grande Constantino Romero), míticos concursos de mi infancia que conseguían su buen propósito de entretener al telespectador, ofrecer retos al concursante y a veces enseñar a ambos.

Aún quedan algunos, y lo demás... pues debería tener otro nombre.

6:10 PM  
Blogger Ameliepinup said...

Antes uno no se atrevía a ir a un concurso de la tele por si quedaba mal entre tan alto nivel intelectual exigido (hacían test culturales para poder entrar), y ahora uno tampoco va porque no quiere que le relacionen con semejante panda de analfabetos que buscan el dinero fácil a costa de una fama efímera. En fin.
Un beso!!

6:19 PM  
Blogger jezabelarte said...

Patanes siempre han existido, me parece que los carentes de escrúpulos son los que los utilizan para hacer escarnio de sus simplezas y bajezas. Dudo que si nos remontamos a la época de concursos que tu dices y yo tambien recuerdo, no hubiese gente de la misma calaña a la que ahora haces referencia. Lo que es probable que no existiese es gente dispuesta a pagarles y a pisotear la dignidad de personas que claramente no destacan por su equilibrio.Pero siempre se lleva las bofetadas el obrero, gana el intermediario y se hace de oro el gran jefe indio. Besos, te echaba de menos

6:20 PM  
Blogger Herel said...

Es que el planteamiento de ese programa en sí ya da asco.
Hay mucha miseria en Rusia, y en cualquier país, y ahí van unos acomodados concursantes a viajar, comer y dormir por la jeta, exigiendo y aprovechándose de la hospitalidad de la gente, con una cámara y "cuidado que vas a salir en la tele y puedes quedar mal" como arma.

Yo como premio les obligaría a, al regresar a sus casitas de España, dar alojamiento, transporte y manutención gratuítas a cuanto jetilla llame a su puerta.
¡¡Mochileros sin perras del mundo, apuntad las direcciones!! XD

6:47 PM  
Blogger Martin schirripa said...

BUENAS BITO:
1: Somos una sociedad de espectadores de ventanas inteligentes. El problema es que nosotros no lo somos.
Y yo no los culpo, la tele es el mejor remedio luego de un largo dia de trabajo, solo te tiras a mirar y reir, no tienes que pensar, solo mirar y reir. Como nuestros hijos los viernes y sabados con pastillitas de colores.

2 Con respecto a mi ultimo post, quizas tengas razon, quizas este muy mal dicho.De todas formas no estaba hablando de un lugar, por eso me parecio que ´´en donde´´ no terminaba de decir lo que queria.
Vamos bito, acaso cuando estas desesperado en la calle te procupas por las reglas ortograficas.
ojala me hubieses dicho que el escrito no te gustaba y estaria mejor escrito tu comentario.

Si puedes me gustaria que comentes un escrito que anda por ahi abajo llamado la necesidad

un abraso bito

6:53 PM  
Blogger Bito said...

MARTÍN
No tiendo a hacer correciones ortográficas, pues yo también peco de faltas, es sólo que me sonó extraño y preguntaba. Leeré tu escrito y luego te comento.

7:14 PM  
Blogger Beauséant said...

el problema es que antes esos cinco minutos de gloria eran un premio, ahora nos creemos que es un derecho, que todos y cada uno de nosotros tenemos el derecho de ser famosos en algún momento. Y en caso de no lograrlo, lo exigimos.

7:24 PM  
Blogger panterablanca said...

Si la gente no mirara este tipo de programas, no existirían. Y no lo digo por ti, que a todos nos ha pasado no saber que mirar en la tele, hacer zaping, y encontrarnos con algún programa en el que nos quedamos cinco minutos, un poco para ver de qué va. Luego te encuentras semejante cuadro y te avergüenzas de la especie humana. Cuando digo "mirar este tipo de programas" me refiero a verlo de cabo a rabo y además disfrutar con ello. En fin, tal como tú dices, pura y maloliente basura.
Besos salvajes.

7:30 PM  
Blogger cieloazzul said...

Tiene tanto que no veo televisión, precisamente por que los ultimos estelares se los llevaban ese tipo de programas, donde el moderador además de burletearse de los "palerillos" contratados para concursar no daba ni la más minima confianza de saberes...
Y si a eso , ese tipo de programas/concurso, se extienden por los años y años, vaya, ni te cuento...
en fin.. en todos lados se cuecen habas:)
jaja
besos amigo.

8:32 PM  
Blogger adriana said...

Lo que se pretende de algún modo es crear impacto y a tí, te lo ha creado. Con eso ya es suficiente. Que se hable mal o bien, pero que se hable. Es el objetivo.

8:53 PM  
Blogger miquelet said...

Antes era muy difícil ganar algo en un concurso si no eras una persona culta. Ahora esa cualidad ha pasado a un grado irrelevante. Ahora el concursante es una mercancia más.

Salud.

9:18 PM  
Blogger Gloria said...

Si todos los programas fueran como saber y ganar acabaríamos viendo gran hermano para desconectar la mente un rato. El problema es que abunda demasiada fantochada.

9:49 PM  
Blogger Céfiro said...

A pesar de estar totalmente de acuerdo con tu repulsión hacia los Reality Shows, he de reconocerles un merito:

Han demostrado que cualquiera puede ser famoso, ergo la fama no es un valor o virtud de la que sentir orgullo y el famoso no es un ser al que idolatrar sólo por ser reconocible.

Y añado que Adriana tiene razón. Que hablen de mi aunque sea bien [Groucho]

Salud.

10:26 PM  
Blogger tnf25 said...

lo has dicho todo...

10:41 PM  
Blogger Belén said...

Yo es que hace mucho que no veo la tele,pero me imagino lo que dices... lo mejor es saber a que precio,es decir, que ganan?

besicos

11:16 PM  
Anonymous Isaboh said...

Ay bito como nos comemos la cabeza por cosas poco trascendentales y como nos invade la añoranza esas eternas tardes de domingo. Todo evoluciona incluso ese electrodoméstico cuadrado que nos absorbe, a algunos nos parece que ha evolucionado para peor pero para otros muchos y me refiero a esos concursantes de tu escrito es mucho mejor ahora...la llave a algo importante: no caer en el anonimato.

Besos grandes Bito.

Isaboh

11:20 PM  
Blogger Alejandra said...

Puede parecerle extraño pero estos días atrás, tuve mono de pasar por su blog. Un síndrome en toda regla. Aquí estoy. Ahora que puedo.
Un beso.

12:04 AM  
Blogger RAMPY said...

A mí tampoco me gustan los concursos de telerrealidad, tipo El juego de tu vida, o Gran hermano, o el que has mencionado, para eso prefiero saber y ganar, o cifras y letras,
Aunque es cierto que llega un momento en el que ves a los mismos concursantes pululando por todos los concursos a modo de torneo .
Un abrazo
Rampy

6:35 AM  
Blogger Melpómene said...

Deja de verlos, que si no los ves no existen ;P No, pero por lo menos no te pondrán de mal humor; hay gente para todo y tiene que haber a quien le encanten, si no no los emitirían... Yo prefiero obviarlos.

7:22 AM  
Blogger Stultifer said...

Los concursanstes de ahora no son como los de antes. Rosa Zumárraga jamás hubiera actuado conmo lo hacen los de Gran Hermano. Pero claro, ella era una señora. Los de ahora son caspa.

8:33 AM  
Blogger Necio Hutopo said...

Y luego la gente me pregunta por qué no veo más televisión...

8:46 AM  
Blogger El Lobo Feroz said...

La reflexión de los concursos, perfecta. Es más, hace poco tiempo la Universidad de Valencia hizo un estudio entre niños en edad escolar para ver qué querían ser de mayor, y todos esperaban lo típico: bombero, policía, piloto, astronauta,... Nada de eso: famoso.
Y aparte, ni puta idea de qué concurso hablas...

8:48 AM  
Blogger Markos said...

Para eso hacen un casting entre decenas de miles de aspirantes. Para seleccionar a los escogido. Ya no se trata de buscar una representación de la sociedad, si no de elegir los perfiles más sesgados de forma que sean fácilmente identificables y que choquen frontalmente y se arme una bronca de arrabal.

La masa no quiere pensar, sólo ver ordinarieces que por un momento les haga sentir menos miserables.

Imaginad un reallity con la gente que ha comentado este post. Sería aburridísimo. No nos vería nadie. Ni para insultarnos. Muchos no sabrían cómo...

12:46 PM  
Blogger irene said...

Tienes razón, hay algunos de estos programas que asquean, yo los veté un buen tiempo, a casi toda la tele en general, pero confieso que otra vez vuelvo a verla, este que cuentas sólo lo vi el otro día y me aburrió, al principio pensé que hablabas de otro en una casa en la que viven varias personas y te hace reflexionar de lo que puede ser el ser humano en condiciones extremas, mejor no pensarlo. Y encima cuando salen se forran yendo de programa en programa y diciendo barbaridades, pero en fin, nosotros lo alimentamos encendiendo la tele.
Un abrazo, Bito.

1:11 PM  
Blogger Duquesa de Katmandu said...

Una plaga son los realities... Y sus concursantes, luego devenidos en estrellas de cinco minutos de fama, imbancables.
No entendí bien cómo aparecen los rusos en el juego...

Beso

1:14 PM  
Blogger LIA said...

Se escribe "degenerar". :-)

Beso.

LIA

3:03 PM  
Blogger Valentina. said...

Famitas y famosillos, ordinariez, morbosidad, incultura, mala educación, aburrimiento, anuncios, impresentables...

No veo mucha tele Bito. CSI los lunes por la noche y pelis en DVD.
Poca cosa más. Pero lo que cuentas no me extraña nada.
Vomitivo.

Un beso.

3:09 PM  
Blogger Susana said...

vale lo reconozco no se cual es el programa en el que pisotean rusia, pero cuando lo comentas así será por algo...en cuanto a lo de concursantes, tu sabes el programa en el que yo me reía mucho mucho con los participantes? Waku Waku, era un programilla natural y con el que aprendias cosas sobre bixejos jejeje yo me lo pasaba pipa viendolo...q tiempo par diezzzz

4:14 PM  
Blogger Jordi said...

Sin lugar a dudas la televisión hoy en día es patética y el peor ejemplo que se le puede poner delante de los ojos a los niños.¿Qué generación de degenerados va a surgir a partir de esta educación?Pues ya te lo digo yo , si esta gente de ahora creció casi con Barrio Sésamo imagina como serán los que crezcan con "confianza ciega".

6:53 PM  
Blogger belona said...

Venga...! vamos a presentarnos tú y yo al Gran Hermano 11 y nos perdemos entre las sábanas.

9:53 PM  
Blogger misántropo said...

Cuando te asomas al cubo de la basura no debes sorprenderte de encontrar basura. (Quiero dejar constancia que me parece Cuatro el mejor canal)

Para cuando la continuacion de tu libro...

Un abrazo

11:28 PM  
Anonymous glauka said...

Era el único reálity que tenía cierto encanto por aquello de mostrarnos Rusia y sus buenas gentes, y a mí se me quitaron las ganas de seguir viéndolo también.

Realmente es así, hoy un concurso es una oposición a famoso de medio pelo. Y bien mirado, con el buenvivir (economicamente hablando, que las tragaderas no se mencionan y de esas, cada uno tiene las suyas)que puede proporcionar el temita "concrusante" es casi hasta normal que haya hostias por alcanzar ese status chiquillo.

4:45 PM  
Blogger LUIS AMÉZAGA said...

Si esa es su vocación, que les vaya bien. Por mi parte la televisión es esa insoportable espera entre ráfaga de anuncios y ráfaga de anuncios, que es en realidad lo que me gusta.

5:23 PM  
Blogger Zadala said...

Aún recuerdo a Alberto. Y es que seré joven, pero mientras mi madre dormía la siesta yo la acompañaba viendo al hombre del pelo rizado con gafas y sonrisa deslumbrante, y de la voz en off que lo presentaba como ¡"Jooordi Hurtado!". Saber y Ganar, eso sí era un mito.
Los concursos de ahora se llenan de gente con aspiraciones a la fama porque están diseñados para eso mismo. Pocos concursos quedan en los cuales los concursantes asisten con el simple propósito de vivir la experiencia y sacarse unos eurillos.
En fin. Ya lo dice el segundo principio de la termodinámica: todo tiende al caos.
Todo degenera, por tanto.
Un saludo.

6:26 PM  
Blogger arda said...

si si, pero ayer le dió audiencia... ;P

6:51 PM  
Blogger david guzmán sanjurjo said...

No veo television, pero com siempre y en todos los rubros, simepre es mejor lo que se hacía antes. no?
Besos

8:45 PM  
Blogger Michi said...

Pues a mi me gusta PekinXpress :-) Otra cosa es el razonamiento fantastico que haces jeje anyway me caen bien los cracks de Marbella, uno parece Julian Muñoz :)

11:18 AM  
Blogger SOL said...

Si cielo .. es verdad hoy dia .. y sinceramente prefiero ver mil veces futbol que por lo menos puedo gritar y me divierte algo... que mirar la TV .. parece que es un mal general .. si bien encontramos algunos buenos programas al menos en Argentina, creo que los famosos buscamos fama cuando antes.. son de terror y a veces hasta lástima me da.. porque aca hay algunos como EL CASTING DE LA TELE y otros similares donde los participantes, muestras sus dotes artisticas pero ya sabemos que son para casita o una reunión familiar y me da mucha pena que se lucre con la ilusion de la gente que ademas de todo es humillada es estos programas!! Uff se me fue la mano con el comentario!!! Seria un honor para mi que conocieras mi lugarcito ya que hace poco lo inagure!!! Espero te agrade y te espero ya que es lindo recibir a gente amiga!!!

11:20 AM  
Blogger Oceanida said...

Aqui en los EEUU es peor pero nunca los vi, y te juro que me da terror volver a Espana nada mas que por eso, jaja.

Un abrazo y buen post.

3:44 PM  
Blogger varo said...

Hacía mucho mucho mucho tiempo, que no aparecía yo por aquí, pero me alegra comprobar que aún sigue sacándose de la chistera cosas como ésta!

Mejor leer un libro que ver la tele, aunque yo últimamente me decanto por la consola.

Enfin, un abrazo y un saludo!!!

Espero retomar las letras en poco tiempo :D

6:28 PM  
Blogger tan versátil como acústica said...

creo que un programa que muestra bien lo que decís es "cuestión de peso". ya lucrar con la enfermedad me parece desagradable, se genera el mismo efecto que vive el que ve llover afuera y está bajo techo.

ni te digo la falsa moral de los que te contestan que no ven televisión pero se saben nombre y cédula de cada personaje. yo te soy sincera, veo tele y me quejo. y la voy a seguir viendo. sí, soy una hipócrita de mierda.

9:11 PM  
Blogger EnLaOscuridadDeLaNoche said...

Por eso son contados los concursos que veo, de hecho la tele que veo...
Un abrazo.

9:07 PM  
Blogger Ana di Zacco said...

Yo el televisor ya lo tiré (sí, al contenedor), no veas qué sensación tan chula.
Será porque de pequeñita creía que todas las personas que aparecían ahí eran millonarias, no sé de dónde me vino esa idea.

7:00 AM  

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